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Perspectiva General

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Las aves terrestres dependen de una variedad de hábitat a lo largo de sus
ciclos de vida. En Canadá, México y la parte continental de los Estados
Unidos se encuentran 58 familias de aves (ver Apéndice A); 17 son familias
principalmente neotropicales, cuya distribución alcanza en México su límite
más al norte. De izquierda a derecha: Cotorra serrana oriental (
Rhynchopsitta
terrisi), Chipe ala dorada (Vermivora chrysoptera), Pavo ocelado (Meleagris
ocellata), Chara pinta (Cyanocorax dickeyi), Momoto enano (Hylomanes
momotula), Águila arpía (Harpia harpyja).

 

Un Continente de Aves y Personas

Canadá, México y el territorio continental de los Estados Unidos, son el hogar de 882 especies nativas de aves terrestres. Más de un tercio de estas especies depende significativamente de de hábitat que se encuentran en más de un país. Esta avifauna, abundante y diversa, enriquece la cultura de los tres países, proporciona importantes
servicios ambientales que benefician nuestras economías y sirve de indicador de cambios en el ambiente. Actualmente enfrentamos una pérdida de poblaciones de aves sin precedentes y la inminente extinción de muchas especies. Conservar las aves compartidas de América del Norte requiere de compromisos de cooperación internacional en una perspectiva de escala continental.

Pérdida de la Diversidad de Aves

La primera evaluación trinacional de Compañeros en Vuelo identificó 148 especies de aves que necesitan acciones inmediatas de conservación debido al grado de amenazas que enfrentan y a la reducción de sus poblaciones. Entre las especies más amenazadas están:

  • 44 especies con distribuciones muy restringidas, la mayoría en México, que se encuentran en riesgo grave de extinción;

 

  • 80 residentes tropicales de México que dependen de selvas caducifolias, selvas perennifolias y bosques mesófilos de montaña;

 

  • 24 especies que se reproducen en bosques de zonas templadas, pastizales y ambientes áridos.

Se requieren acciones urgentes en todos los países, pero de manera particular en México, donde los ecosistemas tropicales, que son vitales para muchas especies de interés, están seriamente amenazados por el desmonte continuo para agricultura, ganadería, industria maderera y desarrollo urbano. Muchas especies se encuentran amenazadas además por la cacería ilegal y por la captura no sustentable para el mercado de mascotas. La expansión de la mancha urbana, la intensificación de las actividades agrícolas y ganaderas, así como el desarrollo energético amenazan a especies de alto interés en bosques templados, pastizales y zonas áridas.

Pérdida de Abundancia de las Aves

Las dramáticas disminuciones que han sufrido 42 especies de aves comunes durante los últimos 40 años, han resultado en la pérdida de 800 millones de individuos, virtualmente de todos los hábitat terrestres, con consecuencias directas sobre los servicios ambientales. La mayor parte de las especies que han tenido disminuciones poblacionales estrepitosas, se reproducen al norte de los Estados Unidos y en el sur de Canadá; en invierno, estas especies se concentran en el sur de los Estados Unidos y en México. Debido a que no se cuenta con datos de monitoreo de largo plazo para muchas especies tropicales, de bosques boreales y de tundra, el número de especies con reducciones poblacionales drásticas puede ser más grande de lo que se sabe. Las especies de aves que han disminuido significativamente enfrentan una gran variedad de amenazas en sus áreas de reproducción relacionadas con prácticas y políticas no sustentables de uso del suelo, agricultura, ganadería, urbanización, desarrollo energético y el aprovechamiento forestal. Las especies migratorias están gravemente amenazadas en sus áreas de invernación debido a la pérdida de pastizales en el norte y de selvas tropicales en el sur de México.

Aves Compartidas, Responsabilidad Compartida

Más de 200 especies que agrupan al 83% de los individuos de aves terrestres, dependen de hábitat existentes en los tres países. Las selvas tropicales en México son hábitat de suma importancia para cerca de 100 especies migratorias compartidas. Estas mismas selvas son el hábitat del 70% de las especies de alta importancia trinacional. Las aves requieren de hábitat de calidad en sus rutas migratorias, para descansar y reabastecerse en el trayecto entre sus sitios de reproducción e invernación. Las evidentes interrelaciones entre las aves y sus hábitat, obligan a los países a trabajar coordinadamente, reforzando alianzas y desarrollando mecanismos nuevos para la conservación de las especies residentes y migratorias.

Un Llamado a la Acción Trinacional

Aún es posible alcanzar las metas para proteger, restaurar y asegurar la existencia de las poblaciones de aves de América del Norte, pero las oportunidades con las que contamos se está cerrando rápidamente. Se recomienda atender las siguientes seis acciones prioritarias.

1. Proteger y Recuperar a las Especies que están en Mayor Riesgo
Una red eficiente de áreas naturales protegidas puede ayudar a conservar a las aves terrestres de mayor prioridad que dependen de selvas tropicales en México. La adecuada aplicación de la ley en materia de conservación de especies en riesgo, debe asegurar la existencia de hábitat crucial suficiente para la recuperación de dichas especies.

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Existe un fuerte sobrelapamiento entre las áreas de distribución de las especies migratorias compartidas, con aquellas de las especies residentes que se encuentran seriamente amenazadas. En otras palabras, más de 100 especies migratorias dependen de los mismos bosques de pino-encino y selvas tropicales que en los que habitan muchas especies residentes tropicales en peligro de extinción.


2. Conservar los Hábitat y las Funciones de los Ecosistemas
Pequeños ajustes en algunas políticas públicas pueden traer consigo un cúmulo de beneficios extraordinarios para las aves y sus hábitat. La planeación urbana, la agricultura y el aprovechamiento forestal sustentables, pueden proteger áreas con hábitat clave para las aves en el contexto de paisajes productivos. Es necesario crear incentivos innovadores para las comunidades y las empresas que aceleren la transición hacia economías sustentables.

3. Reducir la Mortalidad de las Aves
Es necesario tomar medidas para reducir las fuentes de mortalidad directa, como las colisiones con ventanas y estructuras altas, el envenenamiento con plaguicidas y la depredación por gatos domésticos, entre otras. La creación de fuentes alternativas de ingreso y la educación pueden ayudar a reducir la cacería no sustentable, así como la captura y comercio ilegales de aves para el mercado de mascotas.

4. Incrementar el Poder de las Alianzas
Las Alianzas Regionales, así como los “Joint Ventures” y otras asociaciones basadas en las comunidades, son modelos exitosos de comunicación, colaboración internacional y sinergia de recursos para la conservación de especies compartidas. Para encontrar soluciones de conservación económicamente viables, es necesario crear mecanismos de participación y corresponsabilidad para los sectores empresarial e industrial, para los gobiernos, las comunidades y para las organizaciones no gubernamentales.

5. Aumentar Nuestro Conocimiento para la Conservación
Para ser efectivos, los programas de conservación requieren de un entendimiento más amplio de patrones de distribución, conectividad estacional entre sitios, factores que limitan la productividad y sobrevivencia de las aves a lo largo del año, así como de las capacidades humanas para la conservación. Es necesario también mejorar nuestro conocimiento acerca de las respuestas de las poblaciones de aves ante diferentes prácticas de manejo, así como de los efectos acumulativos de la mortalidad directa provocada por las actividades humanas.

6. Incrementar el Poder de las Alianzas Internacionales
Para conservar los hábitat y revertir las disminuciones de las poblaciones de aves, se requerirá de una sociedad más informada ycomprometida. Establecer objetivos y proyectos comunes puede ayudar a fomentar la participación de personas interesadas mediante, por
ejemplo, programas de ciencia ciudadana. Es necesario también promover beneficios económicos para la gente que depende de las aves o de los hábitat de las aves.

Conservar a las Aves Migratorias mientras se Conserva a las Aves Residentes
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Muchas aves migratorias de Canadá y los Estados Unidos pasan el invierno en bosques y selvas del Sur de México, donde habitan un gran número de aves residentes gravemente amenazadas. De izquierda a derecha: Chipe rosado (Ergaticus versicolor), Chipe cabeza amarilla (Dendroica occidentalis), Chipe negroamarillo (Dendroica townsendi), Chipe cachetidorado (Dendroica chrysoparia), Pavón cornudo (Oreophasis derbianus).
Fotos, arriba, de izguierda a derecha: René Valdéz, Gerry Dewaghe (2), Eduardo E. Iñigo-Elias, Gerry Dewaghe, Kenneth V. Rosenberg. Abajo, de izguierda a derecha: France Dewaghe, Brian Sullivan (2), David Cree, Fulvio Eccardi

 

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